Desde pequeña en mi familia decían que “iba para psicóloga” porque siempre me ha gustado escuchar. Años después, ya en la universidad, un profesor nos dijo en tono de broma que los psicólogos somos “cotillas con título”, y aunque me reí, también pensé que algo de razón tenía: hay una parte de mi profundamente interesada en entender a los demás, en saber qué les mueve, qué les duele y que desean.
No voy a venderte fórmulas mágicas ni frases de autoayuda prefabricadas. Mi enfoque es directo y sin rodeos porque creo que tu tiempo y tu paz mental valen demasiado como para perderlos en metáforas vacías. Aquí trabajamos juntas/os para entender por qué te cuesta tanto soltar lo que te hace daño y, lo más importante, cómo recuperar el control de tu vida emocional.
Trabajo desde un enfoque cognitivo-conductual, que se basa en la conexión entre pensamientos, emociones y conductas. Esta metodología ayuda a identificar y potenciar patrones de pensamiento y comportamientos más saludables, fomentando cambios positivos y sostenibles en el tiempo. Para mí, la terapia no es cuestión de magia, sino de compromiso, esfuerzo y colaboración.
En Psiconsciencia, encontrarás un espacio seguro, lleno de empatía y respeto, donde podrás explorar tus emociones, desarrollar herramientas y avanzar hacia una vida más equilibrada y plena. No prometo que el camino sea fácil, pero estaré contigo para apoyarte en cada paso que des.
Nos conocemos, conversamos sobre lo que te preocupa y definimos juntos los objetivos de trabajo. Este espacio sirve para construir confianza y claridad sobre lo que necesitás.
A medida que avanzas, revisamos tus progresos, ajustamos objetivos y fortalecemos recursos personales. El proceso es flexible y adaptado a ti, respetando tus tiempos y necesidades.