DEPRESIÓN: MUCHO MÁS QUE ESTAR TRISTE.

“No sé qué me pasa, pero cada día siento que me pesa más la vida. No tengo ganas de hacer nada, ni siquiera de cosas que antes me hacían feliz. Me cuesta levantarme, me siento agotado sin razón, y aunque intento disimular, por dentro todo me duele. No sé cómo explicarlo, pero es como si estuviera atrapado en una oscuridad de la que no puedo salir.”
¿Qué es la DEPRESIÓN?
La depresión es un trastorno del estado de ánimo que va más allá de la tristeza pasajera. No es simplemente “estar desanimado” o “tener un mal día”. Es una sensación persistente de vacío, apatía y desesperanza que puede durar semanas, meses o incluso años si no se trata. Afecta la forma en que una persona piensa, siente y actúa, interfiriendo en su vida diaria, sus relaciones y su bienestar general.
El CÍRCULO VICIOSO, el motivo por el que se mantiene la DEPRESIÓN.

La depresión no solo afecta el estado de ánimo, sino también la forma en que actuamos, lo que, a su vez, refuerza el malestar. Este fenómeno se conoce cómo el círculo vicioso de la depresión, un patrón en el que la falta de energía y motivación nos lleva a tomar decisiones que, sin darnos cuenta, agravan el problema.

Por ejemplo, imagina a alguien que empieza a sentirse desmotivado y sin energía. Al principio, piensa que es solo cansancio, pero con el tiempo nota que cada vez le cuesta más levantarse de la cama. Antes disfrutaba saliendo con amigos o haciendo ejercicio, pero ahora cualquier plan le parece agotador y lo rechaza. Al quedarse en casa, comienza a sentirse solo y culpable por no hacer nada productivo. Esa culpa lo lleva a criticarse a sí mismo, reforzando la sensación de que no tiene sentido intentarlo. Cuanto más evita hacer cosas, más se convence de que no vale la pena, lo que lo hunde aún más en la apatía y la tristeza. Con el tiempo, este ciclo se vuelve su nueva normalidad y cada día se siente más atrapado en él, sin saber cómo salir.

¿Cómo romper ese CÍRCULO? TRATAMIENTO

Salir de la depresión no es cuestión de esperar a sentirse mejor para actuar. De hecho, el error más común es pensar que primero deben volver las ganas para poder hacer cambios. La realidad es que el proceso funciona al revés: el cambio empieza haciendo las cosas sin ganas, porque es la acción la que genera la mejoría, y no al contrario.

En la vida hacemos muchas cosas sin ganas, pero sabemos que son necesarias. Nos lavamos los dientes cada día aunque no siempre tengamos motivación para hacerlo, salimos a trabajar o estudiar incluso cuando preferiríamos quedarnos en la cama, y cocinamos o hacemos la compra aunque no nos entusiasme la idea. No esperamos a sentirnos inspirados para cumplir con estas tareas, simplemente las hacemos porque son parte de la rutina. Con la depresión ocurre lo mismo: el primer paso es comenzar a actuar, incluso cuando la mente dice que no vale la pena.

Esto no significa hacer grandes cambios de golpe, sino empezar por pequeñas acciones. Algo tan simple como levantarse a una hora fija, abrir la ventana por la mañana o responder un mensaje, pueden marcar la diferencia. Con el tiempo, estas acciones generan pequeños momentos de bienestar que, poco a poco, ayudan a salir del estancamiento.

Otro aspecto clave es recuperar la conexión con actividades que antes generaban placer. Al principio puede que no se disfruten como antes, pero con el tiempo, volver a salir a caminar, escuchar música o compartir tiempo con alguien de confianza empieza a hacer efecto. Además, mantener cierta estructura en el día a día, evitando el aislamiento y fomentando el autocuidado, ayuda a romper el ciclo de apatía y tristeza.

Superar la depresión no es un camino lineal, pero cada pequeño paso cuenta. Aunque al principio parezca que nada cambia, la constancia y el apoyo adecuado pueden marcar la diferencia. Y lo más importante: no hay que hacerlo solo, en Psiconsciencia (Terapia Psicológica en Torrelodones y Online) podemos brindarte herramientas para recuperar el bienestar y salir de ese círculo que parece interminable.